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Crear confianzaÍndice | Aprovechar al máximo los recursos de contenidos

4. POTENCIAR AL USUARIO

Las nuevas tecnologías emergentes y sus usos proporcionan a sus usuarios en nuestras sociedades nuevas oportunidades. La participación de dichos usuarios en la sociedad de la información puede fortalecerse a través de las medidas estudiadas anteriormente que están destinadas a aumentar la confianza de todos los agentes.

También es necesario proporcionar a los usuarios los conocimientos necesarios, la información adecuada y los medios técnicos. Debe hacerse hincapié en una utilización más eficaz del acceso a la información desde el sector público y una mayor transparencia de las actividades de los gobiernos. El potencial aumentado de la tecnología moderna debe aprovecharse para permitir a los usuarios determinar no sólo qué información desean recibir, sino también quién puede disponer de sus datos personales y con qué fin.

Entre los usuarios se incluyen grandes y pequeñas empresas y organizaciones y las personas que trabajan para ellas, universidades y colegios, su personal y estudiantes y quienes utilizan las redes de información mundial desde sus casas. Por consiguiente, la comunidad de usuarios incluye a algunas personas que llevan un tiempo considerable utilizando la red y muchas más que han obtenido una conexión recientemente.

4.1. Promover la “alfabetización” electrónica

4.1.1. Problemas detectados

Las redes mundiales de información, que fomentan la difusión de conocimientos a escala mundial y ofrecen el acceso a recursos superando los límites geográficos, desempeñan un papel fundamental en la creación de una nueva “alfabetización digital”. Menores y adultos se ven llamados a aprender cómo dominar las herramientas modernas desarrollando nuevos conocimientos para la consulta de los medios de comunicación. Esta modificación de comportamiento presupone un esfuerzo fundamental y prioritario de educación, información y sensibilización de los nuevos usuarios, independientemente de su edad, ya sean padres, educadores o menores, acerca de la utilización crítica y responsable de las redes de información.

Resulta vital asegurarse de que los ciudadanos europeos estén equipados para aprovechar las nuevas posibilidades de puestos de trabajo creadas por las redes de información mundial. Ya no es realista pensar que la educación, la vida laboral y la jubilación son fases sucesivas de la vida, dado que los conocimientos obtenidos en los primeros años se quedan obsoletos a un ritmo cada vez más rápido. El Año europeo de la educación y la formación a lo largo de toda la vida, celebrado en 1996, subrayó el concepto del aprendizaje permanente, fomentando la educación y la formación a lo largo de todo el ciclo vital. Dicho concepto abre nuevas perspectivas para la forma en que la gente modelará y dirigirá su vida y la forma en que gestionará tanto su trabajo como su ocio. El desarrollo de la educación y la formación a lo largo de toda la vida deberá dirigirse, particularmente, a utilizar lo mejor posible el talento disponible, combatir la exclusión social, ampliar la elección de la ocupación de niñas y mujeres y contribuir a la reducción de las disparidades regionales. Tal desarrollo resulta especialmente importante para las pequeñas y medianas empresas y abre nuevas carreras vinculadas a las revoluciones tecnológicas en el sector audiovisual y la sociedad de la información.

Puede ser precisa la intervención de los gobiernos para garantizar que todos los sectores de la comunidad compartan las ventajas de las redes mundiales de información, de manera que no se produzcan exclusiones por motivos geográficos, de edad o de situación social. La disponibilidad de la infraestructura necesaria a costes asequibles puede lograrse utilizando las estructuras existentes, tales como las bibliotecas públicas, o fomentando la creación de grupos de usuarios colectivos. Deberán desarrollarse nuevos tipos de contenidos multimedios para hacer el mejor uso posible del nuevo medio de comunicación. La disponibilidad de contenidos con una diversidad lingüística y cultural animará a los usuarios a adquirir los conocimientos necesarios y utilizar la infraestructura.

Un peligro que se menciona a veces es la “sobrecarga de información”. El enorme incremento de los contenidos electrónicos ha creado la necesidad de contar con potentes indexadores de información y agentes de búsqueda. Las fuerzas del mercado ya han producido tales productos. Un aspecto relacionado con dicho incremento es el de la calidad de la información. Iniciativas autorreguladoras por parte de los proveedores de contenidos para suministrar información como la identidad del autor o editor y la fecha de la última actualización de los contenidos ayudarían a los usuarios a decidir qué importancia acordar a los contenidos.

El reto consiste también en garantizar que las redes de información mundial constituyen y se consideran un entorno seguro para el aprendizaje, el trabajo y el ocio. En este contexto, la Comisión Europea está apoyando la creación de un sitio Web para el desarrollo de una red europea de colegios. Los Ministros de Educación (Consejo de Amsterdam de 2 y 3 de marzo de 1997) han colocado en el primer lugar de la agenda política la formación de profesores y formadores. La Comisión Europea ya ha establecido un sitio Web “Promocionar el mejor uso y prevenir el abuso”, para promover iniciativas destinadas a incrementar la sensibilización general de los padres, los profesores, el sector público y la industria de la información sobre cómo enfrentarse en la práctica al problema de los contenidos ilegales y nocivos. Son necesarias iniciativas similares a escala nacional, europea y mundial, para ayudar a los usuarios a convertirse en consumidores de información bien informados y vigilantes. Los gobiernos nacionales, la comunidad educativa y la propia industria desempeñarán un papel fundamental en esta educación para el uso responsable de los nuevos medios de comunicación.

4.1.2. Preguntas

4.1.3. Posibles soluciones

4.2. Protección de datos

4.2.1. Problemas detectados

Con el número creciente de aplicaciones y servicios, comerciales (como el comercio electrónico) y no comerciales (como los grupos de noticias), que se ofrecen en el entorno en línea mundial, cada vez más aspectos de las vidas cotidianas de los ciudadanos del mundo se regirán electrónicamente. Esta era de la información conllevará muchas ventajas en cuanto a una mayor eficacia económica y una mayor calidad del servicio a los clientes. Los datos disponibles permitirán a los proveedores ser más sensibles a las necesidades de sus clientes; se podrá contar con servicios de información personalizados, lo que reducirá la sobrecarga de información. Un efecto menos deseable es la creación de grandes cantidades de datos digitales de “transacciones”, que podrán suministrar un registro permanente de las actividades en línea de cada ciudadano.

En las redes de información mundial hay diversas aplicaciones en que se procesan los datos personales; por ejemplo, los servicios individuales de información y consultoría, las compras de bienes y servicios, la utilización de servicios educativos, o la transmisión de datos personales en el sector médico. El tratamiento de los datos tiene lugar no sólo en un único sistema de información, sino, cada vez más a menudo, en una red de dimensión mundial.

La acumulación de dichos datos permite la elaboración del perfil de una persona por parte de organismos tanto públicos como privados y puede constituir una nueva amenaza para la intimidad individual que disuada a muchos usuarios potenciales de la infraestructura de información mundial de participar totalmente en la revolución de la sociedad de la información. Una manera de tratar este problema es evitar, en primer lugar, la recopilación de datos personales identificables, permitiendo el acceso anónimo a la red y el consumo anónimo de los servicios disponibles. Naturalmente, esto no es siempre deseable ni posible. Además, se están desarrollando tecnologías innovadoras que incrementan el respeto de la intimidad y dan más facultades al usuario. Dichas tecnologías están destinadas a permitir al usuario estar informado y tomar decisiones sobre la recopilación, utilización y divulgación de información personal durante el manejo interactivo de Internet.

En algunos países existe ya una legislación sobre la protección de los datos personales; no obstante, no se ha producido una armonización mundial. Por el contrario, la mayoría de los países del mundo no cuentan con legislación alguna al respecto. Sin embargo, existen tres instrumentos legales internacionales que pueden servir de base para una cierta armonización internacional: las Directrices de la OCDE de 1980, el Convenio del Consejo de Europa de 1981 y la Directiva de la CE de 1995. El Convenio del Consejo de Europa es legalmente vinculante para los países que lo han suscrito, la Directiva de la CE es legalmente vinculante para los Estados miembros de la UE y los países del EEE y las Directrices de la OCDE no tienen fuerza vinculante legal.

Todos estos instrumentos comparten los principios básicos comunes de que los datos personales sólo se pueden procesar con el consentimiento de la persona afectada, a la que se ha informado debidamente, o en caso de que la ley autorice dicho procesamiento. Las personas afectadas deben tener el derecho de ser informadas de que sus datos se están procesando, de comprobar la amplitud y exactitud de los datos procesados y de oponerse a dicho procesamiento, junto con el derecho a un recurso judicial y/o administrativo en caso de negativa.

Reviste un interés fundamental para los usuarios conocer y decidir qué datos personales se pueden procesar en las redes mundiales de información. Es preciso establecer normas que den suficientes garantías al respecto y permitan al mismo tiempo a los usuarios participar en el flujo normal de información y transacciones electrónicas. Sólo en este caso se obtendrá una amplia confianza en la utilización de las redes de información mundial.

4.2.2. Preguntas

4.2.3 Posibles soluciones

4.3. Filtrado y clasificación de los contenidos

4.3.1. Problemas detectados

Las redes de información mundial son un instrumento positivo que incrementa las posibilidades de ciudadanos y educadores, reduce las barreras a la creación y distribución de contenidos y ofrece acceso universal a fuentes de información digital cada vez más ricas.

Sin embargo, puede haber ciertas restricciones legales a la distribución a menores de contenidos que pueden serles perjudiciales. Será preciso asesorar a los padres y educadores para que puedan restringir el acceso a dichos contenidos cuando menores bajo su responsabilidad accedan a la red. Asimismo, es posible que padres y educadores deseen aplicar otros criterios, con arreglo a sus valores personales o a los valores de la comunidad o establecimiento a que pertenecen (morales, culturales, políticos, religiosos, etc.). También puede darse el caso de que no quieran verse ellos mismos expuestos a contenidos ofensivos para sus valores personales. Todos estos contenidos se denominan genéricamente en el presente documento “contenidos dañinos”.

El filtrado y clasificación es un medio que permite a los usuarios de Internet seleccionar las categorías de contenidos que prefieren recibir o que no desean recibir y establecer parámetros para la utilización de la red por parte de los niños de quienes son responsables. Dicha clasificación puede ser realizada por los propios proveedores de contenidos o por sistemas de clasificación de terceros, acordes a las convicciones del usuario o que tratan necesidades específicas que no cubre el sistema de clasificación del proveedor de contenidos.

Para que los usuarios puedan enfrentarse al problema de los contenidos dañinos, es preciso capacitarlos y educarlos para que manejen de forma responsable los contenidos de la red mundial.

4.3.2. Preguntas

4.3.3. Posibles soluciones

4.4. Permitir la participación de todos

4.4.1. Problemas detectados

Una de las funciones más importantes de los gobiernos en la sociedad de la información consiste en garantizar que la tecnología de la información sea accesible para todos los ciudadanos, incluidas las personas discapacitadas o de edad avanzada, los grupos menos favorecidos o los habitantes de regiones lejanas.

La industria y los gobiernos deben abordar el reto del acceso asequible, de forma que las personas que deben hacer frente a los costes del equipo, la conexión, la suscripción a servicios y otros costes de utilización puedan participar, y deben garantizar también que una infraestructura adecuada esté físicamente disponible para todos los que la necesiten, como pueden ser las personas discapacitadas.

La facilidad de manejo es especialmente importante para permitir que las personas de edad avanzada no acostumbradas a las nuevas tecnologías venzan sus dudas. Aunque tengan una movilidad reducida, el acceso a las redes les permitirá comunicarse, compartir sus experiencias y participar activamente en la sociedad de la información.

Las redes mundiales tienen una poderosa capacidad potencial muy notoria de “acortar las distancias”. En esencia, pueden aparecer nuevas geografías industriales y sociales, especialmente respecto a los servicios que se pueden suministrar en línea. En concreto, existe la posibilidad de crear nuevos empleos en zonas alejadas a través del crecimiento del teletrabajo, que podría proporcionar una ventaja económica relativa a las regiones periféricas, especialmente en las regiones menos favorecidas de Europa. La posibilidad de desarrollo y fomento regional puede ser elevada en regiones distantes y conducir a nuevas actividades comerciales y a la aparición de proveedores de servicios. Es probable que los efectos de la desreglamentación y liberalización hagan más transparentes estas oportunidades. Es preciso actuar para corregir el hecho de que las infraestructuras de telecomunicaciones están relativamente peor desarrolladas en algunas de dichas regiones, con el fin de que éstas puedan obtener todo el potencial de las redes mundiales.

En el ámbito de la cooperación internacional, los países más avanzados pueden ayudar a garantizar el acceso de los países con infraestructuras o economías menos desarrolladas.

Entre los terceros países, los del este de Europa ocupan un lugar privilegiado con vistas a su progresiva integración en la Unión Europea. En el Segundo Foro UE-PECO sobre la sociedad de la información, celebrado en Praga los días 12 y 13 de septiembre de 1996, se llegó a un acuerdo sobre la vital importancia que reviste para todos los países europeos la sociedad de la información mundial, lograda gracias a los nuevos servicios y aplicaciones basados en las modernas telecomunicaciones y tecnologías de la información, y se adoptó un plan de actuación denominado “Hacia la Sociedad de la Información en los Países de Europa Central y Oriental: veintisiete ideas para iniciativas europeas”.

Este diálogo continuará en el Foro sobre la sociedad de la información que se organizará en octubre de 1997 en Bruselas, con el fin de favorecer al máximo las posibilidades de éxito de la transición de dichas economías al modelo de mercado e iniciar lo más rápidamente posible la distribución de los efectos positivos de la nueva tecnología de la información en la sociedad.

A escala mundial, en las conclusiones de la Conferencia sobre la sociedad de la información y el desarrollo, celebrada en Midrand, Sudáfrica, en mayo de 1996, se hablaba de un compromiso para garantizar que el desarrollo de la sociedad mundial de la información beneficie a toda la humanidad. Los Estados miembros de la UE participaron también en la Conferencia de Roma sobre “La construcción de la sociedad euromediterránea de la información”.

En el marco del reconocimiento formal de la importancia de las nuevas tecnologías, así como de las políticas de ayuda al desarrollo, en ambas conferencias se subrayó la importancia de las redes transnacionales transcontinentales para el desarrollo de las economías y los recursos humanos locales, la mejora del sistema sanitario y de la gestión de los recursos naturales, el control del proceso de urbanización, la promoción del patrimonio cultural y el turismo y el seguimiento de la repercusión medioambiental del desarrollo industrial.

Con el fin de continuar el proceso iniciado en Midrand y Roma, la Comisión está preparando una Comunicación al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la sociedad de la información y los países en vías de desarrollo.

4.4.2. Preguntas

4.4.3. Posibles soluciones

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