Documento

Potenciar al usuario | Índice | Crear un entorno favorable

5. APROVECHAR AL MÁXIMO LOS RECURSOS DE CONTENIDOS

Los contenidos, en todas sus formas, son la materia prima vital de la sociedad de la información. Los contenidos incluyen datos, texto, sonido, imágenes o combinaciones multimedios de cualquiera de ellos.

Todos estos tipos de contenidos pueden distribuirse en las redes mundiales de información. La industria de los contenidos se está diversificando por medio de la edición electrónica y están surgiendo rápidamente servicios de información multimedios interactivos. Dichos contenidos también pueden ser producidos por personas privadas, organismos gubernamentales o instituciones sin fines de lucro, para quienes las redes mundiales de información constituyen un nuevo medio de comunicar con una audiencia más amplia a un coste marginal inferior.

Por lo tanto, cada usuario es no sólo un consumidor de contenidos, sino también un proveedor potencial de contenidos, especialmente en el contexto de las pequeñas y medianas empresas, las asociaciones voluntarias o la educación, donde es probable que parte de la función de suministrar contenidos esté a cargo, a menudo, de usuarios normales, más que de especialistas.

Los organismos culturales, tales como las galerías de arte y los museos, tienen un importante papel que desempeñar a la hora de hacer accesibles los contenidos existentes y ayudar a fomentar nuevas creaciones; los gobiernos pueden colaborar a crear un entorno favorable para tales actividades.

5.1. Derechos de propiedad intelectual

5.1.1. Problemas detectados

Los derechos de autor y derechos afines tienen un papel clave en el fomento de la disponibilidad de una masa crítica de contenidos en las redes mundiales de información, ya que muchos de los nuevos productos y servicios se basarán en material protegido por derechos de propiedad intelectual o lo incluirán (por ejemplo, trabajos literarios, musicales o audiovisuales, fonogramas o interpretaciones). En muchas situaciones, los contenidos protegidos por tales derechos supondrán el porcentaje más elevado del valor de un servicio electrónico - en el terreno del esparcimiento, así como en otros ámbitos como el comercio o la educación. Dado que la digitalización y la convergencia de las tecnologías de la comunicación y la informática ya están demostrando tener una repercusión considerable sobre la forma en que los trabajos y otros materiales protegidos se crean, publican, difunden y copian, es preciso adaptar los regímenes de protección de la propiedad intelectual existentes. La explotación en las redes del material protegido será, debido a su propia naturaleza, cada vez más transnacional, por lo que habrá que alcanzar términos comparables de protección transfronteriza.

Los esfuerzos para adaptar los derechos de autor y derechos afines a los nuevos retos tecnológicos no sólo están muy avanzados, sino que ya se ha obtenido un éxito considerable.

A escala de la UE, la Comisión realizó una amplia consulta de todas las partes interesadas a partir del Libro Verde sobre “Los derechos de autor y derechos afines en la sociedad de la información”. La consulta confirmó la necesidad de una mayor armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines, incluida la clarificación del alcance de determinados derechos (como el derecho de reproducción y el de comunicación al público), para garantizar una situación equilibrada, subrayando especialmente la necesidad de seguir la estructura racional y pragmática de la armonización ya existente.

A partir de los resultados de dicha consulta, en noviembre de 1996 la Comisión adoptó una Comunicación en que se resume su política sobre los derechos de autor en la sociedad de la información y se anuncian medidas legislativas para obtener un marco adecuado en el mercado único que fomente la creación y explotación de trabajos y la mercadotecnia de nuevos servicios en un clima de seguridad jurídica. En la Comunicación se señalan las siguientes prioridades para la actuación legislativa: una mayor armonización del derecho de reproducción, el derecho de comunicación al público y el derecho de distribución. Esto incluirá una armonización de su alcance y las excepciones legítimas a tales derechos. Las medidas irán acompañadas de una protección armonizada de los dispositivos anticopias y similares, así como de sistemas de gestión de los derechos de autor, que está desarrollando en la actualidad el sector privado. Esta iniciativa mantendrá el alto nivel tradicional de la protección de los derechos de autor en Europa y proporcionará al mismo tiempo un equilibrio justo entre los diferentes derechos e intereses implicados. Habida cuenta de su importancia para la creación y explotación de contenidos protegidos en las redes, la Comisión tiene previsto presentar tales medidas este verano.

Cualquier actuación será incompleta si no se garantiza, paralelamente, una protección apropiada de la propiedad intelectual a escala más amplia que la UE. Se necesitan salvaguardias legales no sólo en toda Europa sino también en todo el mundo, para fomentar la inversión en el comercio electrónico y dar a los proveedores de contenidos un incentivo para que permitan el acceso en línea a material protegido por derechos de propiedad intelectual. El éxito de la Conferencia Diplomática de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) de diciembre de 1996 constituye un avance crucial en este contexto. Los dos tratados internacionales, es decir, el Tratado de la OMPI sobre los derechos de autor y el Tratado de la OMPI sobre interpretación o ejecución y fonogramas, actualizan considerablemente la protección internacional de la propiedad intelectual e incluyen disposiciones que conformarán la base de una situación equilibrada internacional con respecto a la propiedad intelectual en la era digital. La Comunidad debe tratar de que entren en vigor rápidamente. Además, un resultado positivo en las negociaciones actuales de la OMPI sobre la protección legal de las bases de datos que requieren inversiones considerables y sobre los derechos de los artistas sobre las reproducciones audiovisuales de sus interpretaciones, constituirá un paso más hacia la obtención de una situación equilibrada en este ámbito. El trabajo sobre estos aspectos continuará en el marco de la OMPI durante la segunda mitad de 1997.

5.1.2. Pregunta

5.1.3. Posibles soluciones

5.2. Acceso y explotación de la información del sector público

5.2.1. Problemas detectados

El sector público es el mayor recopilador y productor individual de contenidos informativos, en todos los ámbitos de la vida pública (gubernamental, administrativo, legislativo, empresarial y profesional, del empleo, del bienestar social, la investigación científica, el transporte, la educación y la cultura, etc.).

Dicha información reviste importancia para:

Tanto el sector público como el privado tienen un papel esencial a la hora de asegurar un mejor acceso a la información del sector público. Con la ayuda de las tecnologías de la información y las comunicaciones, el sector público puede mejorar sus prácticas de gestión de la información en lo relativo a la recopilación y difusión de la información del sector público.

El sector público debe poner directamente a disposición del ciudadano algunos tipos de información. La UE ha mostrado el camino adoptando su propio código de conducta. Informaciones de muy diversas categorías pueden estar más fácilmente disponibles para una amplia audiencia potencial por medio de una mayor utilización de las redes mundiales.

Cuando se cobra por la información, deben tomarse en consideración las necesidades de los menos favorecidos, por ejemplo, utilizando las bibliotecas públicas. También deben utilizarse adecuadamente los conocimientos del sector privado en el ámbito de la distribución, ya que, a menudo, resultará una forma poco costosa de proveer un servicio público.

La evolución reciente ha mostrado que el mercado de los contenidos informativos es una de las áreas de crecimiento y empleo más prometedoras para los próximos años. Ya ha tenido éxito un gran número de iniciativas en los campos de la información empresarial, cultural, geográfica, legal y estadística. No obstante, dichas iniciativas son, en su mayoría, de ámbito nacional y, en muchos casos, no tienen la base de mercado necesaria para obtener economías de escala.

Existen diferencias entre los Estados europeos en lo relativo al acceso a la información del sector público, la legislación y las políticas, así como entre las prácticas de comercialización de la información del sector público. Tales diferencias constituyen un impedimento para el acceso a la información por parte de las empresas y los ciudadanos y para las posibilidades de la industria de la información de crear productos y servicios de información paneuropea. Son precisos enfoques comunes para que la industria de la información europea se beneficie del tamaño del mercado único y obtenga las economías de escala necesarias en el mercado mundial.

Puede aplicarse un enfoque común a las áreas siguientes: el derecho de acceso a la información del sector público, su alcance, limitaciones y excepciones, normas de comercialización, incluidas las políticas de precios, derechos de autor de la administración y prácticas de competencia leal, así como el respeto del derecho fundamental a la intimidad, con lo que se alcanzará un equilibrio adecuado entre una serie de intereses legítimos (los de los ciudadanos, el sector público y el sector privado), garantizando el acceso asequible a la información del sector público de alta calidad tanto para los ciudadanos como para las empresas y la explotación óptima de la información del sector público por parte del sector privado, para la creación de productos y servicios multimedios de valor añadido.

Las redes de información mundial ofrecen un potencial enorme para mejorar el proceso democrático por medio de un aumento de la información y la expresión de opiniones, por parte tanto de quienes detentan un cargo público, políticos y funcionarios, como de los ciudadanos normales. El alcance de las redes mundiales de información no sólo permite debatir cualquier tema a escala mundial, en todo un continente, un país, o una comunidad local, sino que facilita también enormemente el localizar y comparar todos los documentos disponibles sobre un tema concreto.

5.2.2. Preguntas

5.2.3. Posibles soluciones

5.3. Facilitar el comercio de contenidos multimedios

5.3.1. Problemas detectados

Cada vez se tiene mayor conciencia de que el comercio de contenidos multimedios no sólo requiere un marco regulatorio adaptado que garantice un alto nivel de protección de quienes detentan los derechos y que permita la creación de trabajos y el fomento de nuevos servicios en un clima de seguridad jurídica, sino también un marco organizativo y operativo que funcione correctamente para explotar y aclarar los derechos multimedios en las redes mundiales.

Tradicionalmente, la gestión de los derechos de propiedad intelectual se organiza por sectores (texto, sonido, imagen, vídeo, etc.) y países. Con la llegada de la era de los multimedios, es preciso volver a evaluar los métodos utilizados actualmente para administrar los derechos, ya que el tiempo y el esfuerzo necesarios para identificar y adquirir los diferentes derechos aumenta considerablemente con el número de bits de contenidos diferentes utilizados y los diversos países en que se hallan los detentores de los derechos. En la situación actual, quienes más problemas pueden tener son las PYME y los medios de comunicación que inician sus actividades, debido especialmente a que a menudo pueden desear reutilizar material ya existente. El desarrollo de contenidos multimedios paneuropeos requiere información sobre quién detenta los derechos en los diversos países. Por consiguiente, para el desarrollo de la industria europea de los contenidos multimedios, resulta esencial contar con mecanismos efectivos y eficaces de comercio de derechos de contenidos multimedios.

La explotación comercial y la adquisición de los derechos de los productos multimedios se harán cada vez más por sistemas electrónicos. Tales sistemas proporcionarán un entorno de explotación multimedios de confianza y seguro, que permitirá el acceso a la información y apoyará la interoperabilidad (entre diversos tipos de información, entre aplicaciones, a través de las fronteras y entre plataformas técnicas). Los sistemas de identificación técnica, como las normas internacionales (ISO), combinados con un entorno efectivo y eficaz de adquisición de los derechos multimedios, facilitan la reutilización de componentes ya existentes. Un requisito clave para la adopción rápida y a gran escala de dichos sistemas consiste en lograr un consenso entre las partes afectadas sobre los aspectos jurídicos, comerciales, técnicos y de normalización correspondientes.

5.3.2. Preguntas

5.3.3. Posibles soluciones

5.4. La diversidad cultural y lingüística

5.4.1. Problemas detectados

Uno de los ocho principios fundamentales acordados en la Conferencia Ministerial del G7 sobre la sociedad de la información fue la promoción de la diversidad de los contenidos, incluida la diversidad cultural y lingüística.

Las redes mundiales proporcionan oportunidades crecientes de fomentar los valores y explotar los aspectos positivos de la diversidad cultural y lingüística de Europa, a través de contactos e intercambios entre las diferentes culturas, para el enriquecimiento mutuo y oportunidades económicas.

Las redes mundiales de información y comunicación, consideradas a menudo una amenaza para la diversidad cultural y lingüística, serán de hecho una herramienta formidable para salvaguardar e incrementar la diversidad.

La igualdad de oportunidades de acceso para todos a un coste razonable a las redes mundiales de información, principio clave para el desarrollo de dichas redes, debe significar también el acceso a información y servicios en la lengua del usuario.

Las redes mundiales de información, que se benefician de los adelantos de la tecnología digital, proporcionan un acceso sencillo, una oferta abundante de contenidos, la libre circulación de información y un tratamiento a alta velocidad. Las mismas tecnologías posibilitan la creación de contenidos y el acceso en muchas lenguas. Por lo tanto, las redes mundiales de información ofrecen medios de conservar y promocionar la diversidad lingüística, ya que permiten a los hablantes y proveedores de contenidos en cualquier lengua ponerse en contacto, intercambiar información y practicar sus conocimientos lingüísticos desde cualquier lugar y les suministran un acceso sencillo a herramientas de traducción.

Otra dimensión de las redes mundiales de información es la versatilidad de la producción de contenidos, que constituye una respuesta eficaz a la creciente variedad de la demanda. La comunicación en red permite a sectores del público con demandas específicas de cualquier tipo (educativas, de investigación, especializadas, etc.) ponerse en contacto y constituir un mercado viable para tales contenidos culturales especializados.

Las redes de información mundial posibilitan la producción de gran cantidad de contenidos, en respuesta a la creciente variedad de la demanda, y permiten a las personas con demandas o capacidades creativas específicas de cualquier tipo entrar en contacto y formar un mercado viable de conocimientos culturales especializados. Ha llegado el momento de que empresarios, creadores, compañías e instituciones con intereses en el sector cultural aprovechen la oportunidad y adquieran experiencia en el desarrollo de productos de alta calidad viables en el competitivo mercado de los contenidos.

Tanto proveedores como usuarios deben crear y utilizar contenidos que hagan uso de sus diversos entornos lingüísticos en las redes, ya que una condición para la supervivencia de las diversas lenguas en la era de la información es su utilización permanente y creciente.

La experiencia de Europa en el tratamiento de un mercado multicultural y multilingüe ha dado lugar a unos conocimientos técnicos europeos específicos. En el contexto mundial, tales conocimientos pueden explotarse para la “localización de los contenidos”, es decir, la adaptación de la presentación y los contenidos a las preferencias y lenguas locales. La explotación de dichos conocimientos permitirá que la rica diversidad cultural de Europa esté presente en el mercado mundial de los contenidos y puede dar lugar a un nuevo sector comercial competitivo con un alto valor intelectual y un gran potencial de empleo.

Debe proseguir el trabajo sobre los aspectos prácticos de garantizar que pueda publicarse información en todas las lenguas en las redes mundiales y que se disponga de los caracteres ortográficos apropiados.

5.4.2 Preguntas:

5.4.3. Posibles soluciones

Potenciar al usuario | Índice | Crear un entorno favorable

Home - Gate - Back - Top - Content - Relevant